martes, 9 de diciembre de 2008
CHICAGO
Como en tiempos de Al Capone, antes de ayer en Los Sopranos o, sin ir tan lejos, como en Puebla, nos enteramos que el Gobernador de Illinois, Rod Blagojevich, fue arrestado hoy por la mañana por haber incurrido en una sarta de enredos criminales. En un lenguaje bastante florido, el gobernador dijo a los reporteros que lo seguían que lo podían grabar o lo que quisieran, es más: que dijeran misa. Y ya sabemos como son los malditos de los reporteros: le tomaron la palabra. Estos, y el fiscal del estado de Illinois, Patrick Fitzgerald, comentaron que el gober precioso de allá, pretendía vender la curul senatorial del Presidente Electo, Barak Obama, al mejor postor. Todo esto está, obviamente, grabado.
domingo, 7 de diciembre de 2008
sábado, 6 de diciembre de 2008
viernes, 5 de diciembre de 2008
SEIS GRADOS DE SEPARACIÓN
De acuerdo con la teoría, existen sólo seis grados de separación entre una persona y cualquier otra. Así, si usted, por azares del destino, viaja en avión de Groenlandia a Sudáfrica y entabla una conversación con el pasajero de al lado, con toda seguridad encontrará que conoce a alguien, que conoce a alguien. . . .que usted, mexicano, conoce.
La primera vez que me enteré de su existencia -de la teoría- fue a través de una obra de teatro con ese nombre (Six Degrees of Separation) que vi en Lincoln Center hace muchos años y que luego fue convertida en película. Después aparecieron juegos que incitaban a buscar los seis grados de separación entre, por ejemplo, Brad Pitt y Einstein.
El caso es que a mí me ha pasado en varias ocasiones -desde luego que no viajando entre Groenlandia y Sudáfrica- y hace unos días me volvió a pasar. Viajaba de Denver a México en un avión que se negó a salir. Cargada de los libros que yo y mi hija habíamos pedido a Amazon, las maletas resultaban difíciles de maniobrar, y documentarme, pasar por la migración gringa, despojarme de abrigo y poncho, quitarme los zapatos, abrir la computadora, etc. me fueron más pesados que nunca. . . y el avión de Mexicana no salió hasta el día siguiente. Había que volver a salir del aeropuerto subir maletas y bultos a un camioncito, llegar a un hotel, para volver a hacer la operación al día siguiente. Por fortuna, Yola y Gabriel, Mayra, Armando y Federico me hicieron el viaje y mejores compañeros de viaje no podía haber tenido. Acabamos contándonos nuestras historias y riéndonos de las peripecias del viaje.
De aquello resultó que Yola había sido la directora de la escuela donde había estudiado Armando la primaria y siguieron los cuentos de alumnos y maestros que, encantados, recordaban. Federico, a quien, por su apellido, supe primo de Jaime -amigo de mi hermano Javier- después resultó ser. . .. Bueno, eso me lo guardo.
Y, claro, eso fue sólo entre mexicanos.
lunes, 1 de diciembre de 2008
ME LLAMO ROJO
En la voz de distintos personajes: Asesino, Negro, Mariposa, árbol, o Aceituna, Orhan Pamuk, premio Nobel de Literatura de 2006, relata la historia de una sociedad, de un asesinato, de la pasión antigua de Negro hacia la evasiva Seküre, de un taller de ilustradores con un proyecto secreto encargado por partes a cada uno de sus miembros y que ninguno conoce en su totalidad. Hacía tiempo que no leía un libro tan exquisito como Me llamo Rojo donde un sultán, deseando impresionar a occidente haciéndose pintar a la manera de los francos, fieles a la realidad prohibida por el Corán de acuerdo con los designios de Alá, desata los celos de los miniaturistas encargados de un libro que habría de entregarse al Dogo para demostrar su poderío o atesorarse como tantos otros en el cuarto del tesoro.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)



