lunes, 30 de enero de 2017

EL PAÍS DE INMIGRANTES

"Keep ancient lands, your storied pomp!" cries she
With silent lips. "Give me your tired, your poor,
Your huddled masses yearning to breathe free,
The wretched refuse of your teeming shore.
Send these, the homeless, tempest-tost to me,
I lift my lamp beside the golden door!"

Emma Lazarus, Ellis Island


A un país de inmigrantes donde los nativos viven en "reservaciones" o áreas segregadas de su país de origen, llega un presidente que considera la grandeza de un país implica la construcción de muros y prohibir la entrada a personas cuya lengua no sea el inglés o sean musulmanes.

Estos violadores, o terroristas no tienen derecho a pisar el suelo sagrado de Ellis Island, trabajar o exportar productos a su país.

Mucho hay que hacer, empezando por nosotros mismos. Miremos hacia dentro y empeñémonos en cosas más importantes como acabar con la corrupción de arriba a abajo, dar albergue digno y crear empleos para refugiados y expulsados con nuevas industrias y comercios, mejorar la salud pública con atención especial a la planeación familiar y mil cosas más. 

Fortalezcamos a los 3 sectores de la Unión. ¿No sería más adecuado que fuera la Secretaría de Hacienda y Crédito Público la que determinara los sueldos de los servidores públicos y no los diputados y senadores, vehículos que deben manejar y cuidar? No deberíamos empeñarnos en encarcelar inmediatamente a aquellos que delincan y establecer lineamientos precisos para la participación del ejército en labores que deberían ser función de la policía?

Añade ideas y propuestas que favorezcan a nuestro país. Es el que tenemos y queremos y marchemos, eso sí, a lo ancho y largo de la frontera norte y ante las embajadas y los consulados del vecino en todo el orbe para, con propuestas positivas plantear nuestras grandes expectativas y posibilidades.

A

martes, 24 de enero de 2017

SÓLO GUERRA CON MÉXICO

El odio jarocho del Presidente Trump hacia México requiere un análisis profundo que seguramente se hace -o al menos eso espero- por todos los miembros del Estado mexicano, el congreso -si es que piensa en otras cosas que no sea subirse el sueldo o comprar mejores coches-, las cámaras de industriales, comercio y del trabajo. La participación de la sociedad civil, los partidos políticos, las universidades y demás organizaciones se requiere de inmediato y urgentemente.

De dónde viene ese odio que nos preocupa o debe preocupar a todos.

Me parece recordar que en algún momento se le canceló su Miss Universo en Cancún y leo también que en 2011 no se le permitió realizar un proyecto turístico en Cozumel que había llamado "Punta Arrecifes Resort", por ser área protegida. (A la sazón, enfada más que el pasado gobernador de Quintana Roo, Roberto Borge se haya apropiado de dichos terrenos para beneficio propio y de sus familiares y amigos. De que la corrupción de al menos 6 ex gobernadores -todos en libertad- no parece caber duda.) 

En la Marcha de las Mujeres del pasado sábado 21 de enero que fue difundida ampliamente por los medios de todo el mundo, Michael Moore, entre muchos otros oradores, pedía que este movimiento liberal no se dejara caer; que nos organicemos en todas las áreas de nuestro interés: el medio ambiente, la salud, los derechos laborales y humanos, privados y públicos. 

Hace unas horas, Trump por su medio favorito, el twitter, anunció que mañana, o sea en vísperas de la llegada de nuestro presidente y su equipo y del Primer Ministro Trudeau de Canadá (a quien le ha dicho que él no tiene por qué preocuparse) -Videgaray ya está allí- empieza la construcción de su tan cacareado muro. Pese a la importancia de la reunión ¿debemos estar para que nos insulten?

En primer término, no nos amedrentemos por Trump, unámonos a otros países que tienen nuestros mismos intereses.

jueves, 19 de enero de 2017

MIRA CON QUIÉN ME ENCONTRÉ



El Shun Lee de Nueva York es un restaurant añoso y un tanto pasado de moda que a media tarde suele estar bastante o muy vacío. Eran más o menos las 3 de la tarde y pensé que sería un buen lugar para comer. Estaba sola y el lugar me recuerda a mis padres, a mi marido y además es un sitio donde mis hijos y yo hemos compartido cumpleaños y comidas con amigos.



En el recuerdo estaba cuando veo, frente a mí pero del otro lado del restaurant, a un señor inconfundible con su cachucha roja. Sin duda era Michael Moore, ácido activista, escritor y comentarista acerca de todos los males del sistema estadounidense. 

Sintiendo, como sentimos casi todos los mexicanos, que el desastre se nos viene encima a pasos agigantados, decidí que era la persona ideal para preguntarle lo que piensa de nuestro porvenir y, de plano lo que él piensa escribir y comentar sobre Trump. 

Derechita o "ni corta ni perezosa", me levanté de mi mesa y me fui a hablar con Moore. Sr. Moore, le dije, I am Mexican. What are we going to do? 
-Usted sabe que es racista, me contesta. 
La contestación obviamente requería muchos comentarios más pero, sentada como estaba junto a su compañero de mesa, me pareció lógico y educado disculparme y preguntarle su nombre. 
-"Harry", me contestó y yo me fijé más en el y me dijo "Harry Belafonte". 
No me quedó más remedio que pedirle que si podía  cantarme algo, a lo cual me respondió 
-"Not if I can help it". Muerta de risa, se me olvidó totalmente Trump y mi objetivo de comentar las cuitas de los mexicanos. 



martes, 10 de enero de 2017

¿"THE MANCHURIAN CANDIDATE"?

Veo el seguimiento de la despedida de Barak Obama ante 20,000 personas en Chicago, el lugar "donde todo empezó". El que un afro-americano llegue a la presidencia de Estados Unidos no es poca cosa; el que haya superado una crisis o depresión a la que hubo de enfrentarse de golpe y porrazo al entrar en la Casa Blanca y remontar el desempleo y el ingreso de los estadounidenses tampoco lo es; el que haya logrado un seguro social posiblemente deficiente mas en vías de reformarse para todo aquel que quiera afiliarse tampoco lo son. Claro, hubo fallas y ausencias sobre todo en asuntos exteriores.
Comentarios elogiosos en su mayoría, apasionados en otros y para mí tristes de escuchar el adios de un hombre notable y excelente orador. 

Después del evento señalado, los comentaristas empezaron a apuntar asuntos no confirmados de conductas indebidas de Donald Trump y Rusia procedentes en primera instancia de los espías de MI5 y posteriormente de la FBI. 
Nadie confirma el asunto hasta el momento. 
¿Será cuestión del tan mentado candidato de Manchuria implantado por Rusia como Presidente de la nación más poderosa del mundo? Desde luego parece que algo le saben a Trump que serviría para chantajearlo una vez convertido en presidente. 

martes, 25 de octubre de 2016

JOAQUINILLO

Joaquín Márquez es un nombre que permea en la familia. Así se llamaba mi abuelo a quien por desgracia no conocí, mi tío -hermano mayor de mi padre-, mi primo (Quino), su hijo (Quinito), y su nieto, mi hermano (Joaco) fallecido en un accidente, y mi sobrino, hijo de mi hermano Javier.
El de la foto que presume copa y medallas es Joaquinillo, nieto de Quino y vive en las afueras de Madrid. (Véanse las variaciones que sufre el nombre.)
Hace una semana y para celebrar con mis amigos y parientes mis ochenta años y mi santo, o el de mi abuela porque era algo que sólo ella celebraba. . . hasta ahora.

A la edad que tenemos algo no nos funciona, está pasado a perjudicar, o se está al borde de la muerte.

En la celebración estábamos y enterándome del estado que guarda no la nación sino parientes amigos, supe que una de las invitadas, Elena Santonja, estaba ingresada en el hospital. Moriría pocos días después a los 84 años.

Nieta del pintor Rosales, Elena era un personaje fascinante. Siempre protagonista de su propia vida y de cualquier reunión, Elena cantaba, pintaba, discurría con gracia, inteligencia y sabiduría. Conocía a todo el mundo cultural de España y durante los años en que se le ocurrió inventar el primer programa sobre cocina titulado Con las Manos en la Masa (en 1984) recurrieron a él desde Rosa Chacel hasta Fernando Fernán Gómez, Almodovar, Sabina, y quien se le ocurra.

La pérdida de Elena sumergió a todos los amigos en la tristeza y a eso viene mis primeros párrafos sobre los Joaquines y a la foto de Joaquinillo.

La noche del velatorio, este pequeñajo, llamó a su abuela Marisa.
-Abuela, me ha dicho mi padre que murió una amiga que querías mucho y que estás triste. Abuela, no estés triste. Te queremos mucho.

domingo, 11 de septiembre de 2016

MUJER DE COSTUMBRES

Como mujer de costumbres, me cuesta trabajo salirme de mis rutinas. De manera que hace 15 años, acostada cómodamente en mi cama a las 8 de la mañana tomaba mi té (Lapsang Souchong) y el yogurt y cereal cotidianos a la vez que veía las noticias en la tele. Pese a que aún no me había jubilado, tenía suficiente tiempo para salir a trabajar. Debía, además, acudir a una cita con el IMER a hablar sobre mi último libro y eso me divertía. 
Pronto llegaría de Nueva York mi hija Tere que se había ido unos días allí con su marido y había salido de regreso en el vuelo de la noche pero aún no me había hablado. Por su parte, mi hijo Chucho, que también estaba allí, seguramente estaría ya en el aeropuerto para regresar al país.
De repente veo que un avión se estrella contra el World Trade Center y, poco después, otro empieza a perderse detrás de aquel edificio para volver al ataque. 
Creo que nadie puede olvidar aquel momento y, como en todos los acontecimientos importantes de nuestra historia personal -pues personal es lo que ocurre en cualquier parte del mundo si nos afecta dolorosa o felizmente- nos sentimos inermes de no poder hacer nada para que aquello no suceda. 
La historia la conocemos todos y la vivimos momento a momento: las personas que saltaban del edificio al vacío, el derrumbe, la nube de humo que se extendía por una ciudad emblemática para muchos o todos, la hayamos conocido o no.
Desconsolada, no pude ir a la oficina y me quedé clavada frente al aparato. Pero lo que sí hice fue ir la la radio. Allí tendrían que saber más cosas. ¿Qué habría pasado con Chucho? Me entero que habían desalojado el aeropuerto y si él estaba allí seguramente había corrido la misma suerte y estaría tan aterrado o más que yo.
Nada. . .no sabían nada más de lo que yo había seguido viendo en la televisión estadounidense. 
La verdad no recuerdo cuando pudo regresar a México Chucho pero sí que tardó. Caminó desde el aeropuerto Kennedy hasta el puente de Brooklyn y a la gran urbe cargado de computadora y maleta. No cuenta el terror que debe haber sentido. Yo me lo imagino.
Hoy 15 años después Estados Unidos sigue recordando el ataque al Pentágono, el avión que unos arrojados viajeros impidieron otro desastre en alguna de sus instituciones -dícese que la Casa Blanca- y en Nueva York, ahora se levanta una nueva torre y un parque con el nombre de las 3,000 y tantas víctimas que perecieron hace en el año 2001. Sus nombres se repiten en la ceremonia luctuosa de la ciudad. 
Sus familiares siguen ahí presentes y seguramente se preguntan si desde aquel día fatídico todo cambió, tanto para ellos como para el mundo entero
Creo que sí.


viernes, 19 de agosto de 2016

ENTRA LA CABALLERÍA PESADA

Después de divertir a un público que llenaba estadios escuchándolo decir que debían volver a recuperar el país -take our country back-, y soltaba una diatriba larguísima con insultos y propuestas desorbitadas: construirá un enorme muro para evitar la entrada de mexicanos indocumentados, usurpadores, violadores y portadores de drogas y armas; prohibirá la entrada de musulmanes; acabará con los tratados de libre comercio; hará que las industrias estadounidenses que operan fuera de su país paguen fuertes impuestos; acabará con la OTAN, y se acercará a Rusia pues es muy cuate de Putin.

Electo por el partido republicano, Donald Trump entra a la segunda y más importante sección de la contienda presidencial de Estados Unidos y presta atención a su equipo de campaña: 

      "Sr. Trump", le dicen, "usted debe parecer más presidencial". 

Haciéndoles caso ya no improvisa sino que empieza a leer largos discursos con un seudo programa de gobierno en sus distintas facetas. Pero su presidencialismo aburre a un público que iba a escuchar sus salidas soeces, ataques groseros, incoherentes, racistas o incorrectos: estaba encantado de oír las sandeces del payaso que lo entretiene en el escenario.

Ahora parece que la estrella de Donald Trump empieza a debilitarse. Las encuestas observan una caída estrepitosa en su popularidad y Hillary Clinton se empieza a sentir ya vencedora en los comicios de noviembre.

Obviamente preocupado, Trump corre a los empleados que sugerían la forma más correcta de hablar de lo sustantivo en un presidente y leer lo que sería su política y programa como líder del país más poderoso del mundo y decide que seguirá siendo Trump que es lo que le gusta a su público -y a él. 

Entran al quite Kellyanne Conway Trump,  primera mujer que dirige una campaña presidencial en Estados Unidos. Según los conocedores será su compañera de viaje, piensa como él y la aprecia. 

El segundo en cuestión es Steve Bannon, primero en acuñar la frase take our back y considerado una fuerza de la naturaleza parecido a Trump. Nacionalista hasta decir basta, siempre está enojado, odia a los liberales y ha ganado un Oscar como productor de cine. 


 Let Trump be Trump

En sólo dos días se nota el cambio de equipo. Su discurso es el de antes pero pide algunas disculpas y es más ordenado.

Hay que agarrarse. El asunto se va a poner muy pesado en estos dos próximos meses y a nosotros nos toca al ladito. 

¿No sería ya el momento de que los mexicanos entremos al contraataque?