miércoles, 25 de septiembre de 2013
martes, 24 de septiembre de 2013
¿EN QUÉ FECHA ESTAMOS?
Hace unos días el diario Reforma publicó una foto que parecía del recuerdo: Cuauhtemoc Cárdenas, Ifigenia Navarrete y Porfirio Muñoz Ledo sonreían al final de su marcha en contra de la iniciativa de reforma energética.
Aunque nos digan cómo van a sacar adelante a Pemex la duda persiste y eso de que el petróleo es nuestro, debo decir que no conozco a nadie -salvo el sindicato- que se haya beneficiado de él.
Pregunta: ¿De dónde vamos a sacar los recursos para que Pemex produzca lo que se cree que puede producir? Sabemos que un 60% de sus ingresos pasan directamente al fisco y si se propone que deje de hacerlo y la inversión privada es el diablo de los veneros sería bueno que los jóvenes secretarios se pongan a pensar en serio porque ni para el sindicato va a alcanzar.
Ifigenia fue mi maestra muy querida de teoría fiscal en la entonces Escuela Nacional de Economía y, en aquellos años, hablábamos de que México necesitaba ampliar su base fiscal ya que resultaba lastimoso que sólo el 11% de los económicamente activos pagaran impuestos. 50 años después, el país se queja de lo mismo y la reforma fiscal propuesta no plantea ni remotamente un crecimiento de esa base cautiva del 11%.
Desde luego una tasa de crecimiento del 3% anual -que este año ni siquiera alcanzaremos- no es como para escribir a casa llenos de júbilo.
Las lluvias se ciernen sobre todo el territorio nacional y, con ellas, la pérdida de vidas, desastres en poblados e infraestructura se agudiza. Un destacado comentarista achaca gran parte de los desastres al ahí se va y a la corrupción que padece el país desde hace muchos años ya. Seguramente tiene razón pero hoy, que un nuevo presidente ha lanzado una avalancha de reformas prometedoras, duele que muchos se achiquen y eviten el enfrentamiento.
No, no se trata de que se deje de protestar por injusticias pero también hay que protestar porque jóvenes supuestamente brillantes no ataquen con fuerza y razones sólidas a las sinrazones. Al respecto llama la atención el Jefe de Gobierno de la ciudad capital pero, en fin, no hay que pedirle peras al olmo.
P.D. Mi buena amiga Sonia llega de Acapulco después de una travesía en coche que le pareció fantástica. El CAPUFE, me dice, ha hecho una labor espléndida y en 4 días ha logrado la proeza de facilitar la salida de los damnificados del puerto.
Aunque nos digan cómo van a sacar adelante a Pemex la duda persiste y eso de que el petróleo es nuestro, debo decir que no conozco a nadie -salvo el sindicato- que se haya beneficiado de él.
Pregunta: ¿De dónde vamos a sacar los recursos para que Pemex produzca lo que se cree que puede producir? Sabemos que un 60% de sus ingresos pasan directamente al fisco y si se propone que deje de hacerlo y la inversión privada es el diablo de los veneros sería bueno que los jóvenes secretarios se pongan a pensar en serio porque ni para el sindicato va a alcanzar.
Ifigenia fue mi maestra muy querida de teoría fiscal en la entonces Escuela Nacional de Economía y, en aquellos años, hablábamos de que México necesitaba ampliar su base fiscal ya que resultaba lastimoso que sólo el 11% de los económicamente activos pagaran impuestos. 50 años después, el país se queja de lo mismo y la reforma fiscal propuesta no plantea ni remotamente un crecimiento de esa base cautiva del 11%.
Desde luego una tasa de crecimiento del 3% anual -que este año ni siquiera alcanzaremos- no es como para escribir a casa llenos de júbilo.
Las lluvias se ciernen sobre todo el territorio nacional y, con ellas, la pérdida de vidas, desastres en poblados e infraestructura se agudiza. Un destacado comentarista achaca gran parte de los desastres al ahí se va y a la corrupción que padece el país desde hace muchos años ya. Seguramente tiene razón pero hoy, que un nuevo presidente ha lanzado una avalancha de reformas prometedoras, duele que muchos se achiquen y eviten el enfrentamiento.
No, no se trata de que se deje de protestar por injusticias pero también hay que protestar porque jóvenes supuestamente brillantes no ataquen con fuerza y razones sólidas a las sinrazones. Al respecto llama la atención el Jefe de Gobierno de la ciudad capital pero, en fin, no hay que pedirle peras al olmo.
P.D. Mi buena amiga Sonia llega de Acapulco después de una travesía en coche que le pareció fantástica. El CAPUFE, me dice, ha hecho una labor espléndida y en 4 días ha logrado la proeza de facilitar la salida de los damnificados del puerto.
viernes, 20 de septiembre de 2013
CERCAS DIXIT
". . .no se puede ser demócrata y estar a favor del derecho a decidir, porque el derecho a decidir no es más que una argucia conceptual, un engaño urdido por una minoría para imponer su voluntad a la mayoría."
*Javier Cercas, Democracia y derecho a decidir, "Palos de Ciego" El País Semanal, 15 de septiembre, 2013.
*Javier Cercas, Democracia y derecho a decidir, "Palos de Ciego" El País Semanal, 15 de septiembre, 2013.
jueves, 12 de septiembre de 2013
NOVELA POLICIACA
Entre la diplomacia descamisada de Rusia (ver The New York Times)
y lo que nos acontece en el mal hadado Distrito Federal, debo recomendar el obituario de Elmore Leonard que nos regaló The Economist hace un par de semanas.
Ya he apuntado que leo esta revista de atrás para delante porque los obituarios son una joya; el de Leonard el que más.
La verdad es que no registraba el nombre, pero eso no es raro. Puedo estar con el libro en la mano y no saber ni el título ni el autor que leo. Si me preguntas debo pararme para ver la portada así es que empecé el obituario enfrentándome a una novela policiaca. Parecía el inicio de Mickey Spillane "Una bala había deshecho la ventanilla de arriba del portal. Writerley se paró en seco y luego tocó el timbre".
Luego reconocí lo que este hombre había escrito y llevado a la pantalla. Qué delicia de obituario.
Debemos esmerarnos de inmediato para que alguien nos recuerde así.
y lo que nos acontece en el mal hadado Distrito Federal, debo recomendar el obituario de Elmore Leonard que nos regaló The Economist hace un par de semanas.
Ya he apuntado que leo esta revista de atrás para delante porque los obituarios son una joya; el de Leonard el que más.
La verdad es que no registraba el nombre, pero eso no es raro. Puedo estar con el libro en la mano y no saber ni el título ni el autor que leo. Si me preguntas debo pararme para ver la portada así es que empecé el obituario enfrentándome a una novela policiaca. Parecía el inicio de Mickey Spillane "Una bala había deshecho la ventanilla de arriba del portal. Writerley se paró en seco y luego tocó el timbre".
Luego reconocí lo que este hombre había escrito y llevado a la pantalla. Qué delicia de obituario.
Debemos esmerarnos de inmediato para que alguien nos recuerde así.
martes, 10 de septiembre de 2013
¿LUZ EN EL HORIZONTE?
La semana pasada fue feroz en todos los sentidos. En la ciudad de México, entre tormenta, granizada, inundaciones y demás, las marchas y bloqueos de los "maistros" tornaron imposible el convivio o el trabajo cotidiano. Finalmente pasamos lo que faltaba de la reforma -en papel- del sistema educativo y estamos conscientes de que pasarán algunos lustros para que la situación mejore. Reforma o no, los dichosos personajes siguen ocupando el Zócalo y parece que piensan seguir ahí de por vida. ¿Cómo tomarán la propuesta de que
sea la federación quien pague a los maestros su sueldo y no los estados? A poco la federación les va a pagar marchas, plantones y viajes prolongados al DF, sin importar que impartan o no clases.
Suponemos que con el grito dejarán el espacio abierto para volver dos días después. Claro, ahora viene la reforma fiscal y la energética. "Ni un paso atrás", dice AMLO con su Morena pues el petróleo es nuestro aún cuando no produzca, siga aumentando de precio y es intocable. Ni un centavo de la iniciativa privada nacional, mucho menos extranjera le quitará lo inmaculado.
Por aquello de que hasta mañana se reanudarían las marchas, procedí al centro. No contaba con la astucia de los microbuseros hicieran su propia manifestación y que 4 carriles del eje central fueran a vuelta de rueda.
Entre tanto, invitados todos a no salir de casa, forzosamente hubimos de enterarnos del G20, del Congreso gringo y lo que sus representantes piensan del asunto Siria y los desaciertos notorios del presidente Obama. Hoy estamos preparándonos y poniendo changuitos para que de veras nos salven los rusos de tanta temeridad que nos tenía recetada. Espero con ansia loca el discurso de Obama poniendo changuitos para que no nos confunda aún más. Por lo que dicen los comentaristas lo dudo.
sea la federación quien pague a los maestros su sueldo y no los estados? A poco la federación les va a pagar marchas, plantones y viajes prolongados al DF, sin importar que impartan o no clases.
Suponemos que con el grito dejarán el espacio abierto para volver dos días después. Claro, ahora viene la reforma fiscal y la energética. "Ni un paso atrás", dice AMLO con su Morena pues el petróleo es nuestro aún cuando no produzca, siga aumentando de precio y es intocable. Ni un centavo de la iniciativa privada nacional, mucho menos extranjera le quitará lo inmaculado.
Por aquello de que hasta mañana se reanudarían las marchas, procedí al centro. No contaba con la astucia de los microbuseros hicieran su propia manifestación y que 4 carriles del eje central fueran a vuelta de rueda.
Entre tanto, invitados todos a no salir de casa, forzosamente hubimos de enterarnos del G20, del Congreso gringo y lo que sus representantes piensan del asunto Siria y los desaciertos notorios del presidente Obama. Hoy estamos preparándonos y poniendo changuitos para que de veras nos salven los rusos de tanta temeridad que nos tenía recetada. Espero con ansia loca el discurso de Obama poniendo changuitos para que no nos confunda aún más. Por lo que dicen los comentaristas lo dudo.
lunes, 26 de agosto de 2013
I HAD A DREAM
Hace 50 años, nuestra hija Tere estaba a punto de cumplir 3 añitos y Eugenia nacería en un par de meses. Aquel fue el momento en que su padre, un joven funcionario del Banco Interamericano de Desarrollo decidió unirse a las 250,000 personas reunidas alrededor del monumento a Lincoln en la gran explanada o mall de la ciudad de Washington. Al volver de aquella marcha emblemática para el pueblo estadounidense y principalmente para la población ahora llamada afro-americana, Jesús Silva-Herzog Flores pudo estar donde un predicador llamado Martin Luther King había escuchado las palabras
de la maravillosa cantante Mahalia Jackson diciéndole "platícales sobre tu sueño, Martin". El ministro bautista dejó lo que llevaba escrito y resonaron sus palabras "I had a dream".
La emoción embargó a aquel mexicano que volvió a casa como si él fuera el del sueño que había sentido y escuchado.
viernes, 23 de agosto de 2013
¿DONDE ESTÁ JUÁREZ?
La historia del magisterior en México es larga pero al inicio del actual régimen parecía tomarse una importante decisión: se designaba a Emilio Chuayffet Secretario de Educación Pública.
Esta decisión, en medio de un gabinete de perfil mexiquense tecnocrático parecía mandar una evidente señal: con el brazo fuerte del Secretario acabaría el reinado de "la maestra" y la reforma educativa tan necesaria para el desarrollo indispensable del país podría llevarse finalmente a cabo.
Muy pronto, esta esperanza se cumplió. Pero. . . la posibilidad de una reforma completa de la educación cada vez se siente más lejos. Una comentarista en la radio (Paola Rojas) decía que lo aprobado ayer -en una sede alquilada y cara- era como tener dos raquetas en un partido y ninguna pelota: la pelota había desparecido de la agenda legislativa ahora secuestrada por un amplísimo contingente de "maestros" no permitió la entrada ni al recinto legislativo ni a la tercera propuesta, la de la pelota.
Ante un caos vial, comercial, etc., aquello de que "El respeto al derecho ajeno es la paz", que nos legara el benemérito se lo pasan por el arco de triunfo.
El zócalo es nuestro como lo son las avenidas que llevan allí; el congreso es nuestro así como las estaciones del metro y las calles aledañas; la Avenida Reforma es nuestra lo mismo que el aeropuerto internacional.
Y, ¿dónde está por lo menos Chuayffet en quien confiábamos para desfacer entuertos?
El diario Reforma, en su columna diaria "Templo Mayor" señala:
QUIEN RESPONDA la siguiente pregunta tendrá un punto extra en la calificación final: ¿dónde diablos se metió Emilio Chuayffet?
RESULTA más que extraña la ausencia del secretario de Educación, precisamente ahora que la reforma educativa ha quedado sepultada.
Y NO ES por amarrar navajas, pero los diputados beltronistas afirman que por instrucciones del funcionario y de Los Pinos se decidió echar abajo -posponer, dicen ellos- el tema de las evaluaciones a los maestros.
SEGÚN lo que se decía en la SEP, Chuayffet en persona tomó en sus manos la redacción de las leyes secundarias y la respectiva negociación tanto con los partidos como con el magisterio y, se suponía, todo estaba planchado. Ya se sabe que no fue así.
POR ESO, ahora que los maestros de la CNTE tienen del pescuezo al DF y los legisladores resultaron correteados y humillados, más de uno se pregunta ¿por qué Chuayffet no da la cara?
No menos grave es la decisión del gobierno de la ciudad de actuar lo menos posible. Nadie puede estar en desacuerdo con el derecho que tiene todo ciudadano a manifestarse y estar en desacuerdo con una medida ni con el deber de la autoridad de impedir a toda costa un derramamiento de sangre pese a que se observó a algunos personajes del contingente que se dirigía al aeropuerto con bombas molotov en las manos.
Pero, ¿y el resto de los ciudadanos que no podemos transitar, perdemos nuestro vuelo, nos rompen las ventanas de nuestros comercios y restoranes y, sobre todo, los que deseamos una mejor educación para los niños y jóvenes de nuestro país? ¿Dónde está nuestro derecho?
Esta decisión, en medio de un gabinete de perfil mexiquense tecnocrático parecía mandar una evidente señal: con el brazo fuerte del Secretario acabaría el reinado de "la maestra" y la reforma educativa tan necesaria para el desarrollo indispensable del país podría llevarse finalmente a cabo.
Muy pronto, esta esperanza se cumplió. Pero. . . la posibilidad de una reforma completa de la educación cada vez se siente más lejos. Una comentarista en la radio (Paola Rojas) decía que lo aprobado ayer -en una sede alquilada y cara- era como tener dos raquetas en un partido y ninguna pelota: la pelota había desparecido de la agenda legislativa ahora secuestrada por un amplísimo contingente de "maestros" no permitió la entrada ni al recinto legislativo ni a la tercera propuesta, la de la pelota.
Ante un caos vial, comercial, etc., aquello de que "El respeto al derecho ajeno es la paz", que nos legara el benemérito se lo pasan por el arco de triunfo.
El zócalo es nuestro como lo son las avenidas que llevan allí; el congreso es nuestro así como las estaciones del metro y las calles aledañas; la Avenida Reforma es nuestra lo mismo que el aeropuerto internacional.
Y, ¿dónde está por lo menos Chuayffet en quien confiábamos para desfacer entuertos?
El diario Reforma, en su columna diaria "Templo Mayor" señala:
QUIEN RESPONDA la siguiente pregunta tendrá un punto extra en la calificación final: ¿dónde diablos se metió Emilio Chuayffet?
RESULTA más que extraña la ausencia del secretario de Educación, precisamente ahora que la reforma educativa ha quedado sepultada.
Y NO ES por amarrar navajas, pero los diputados beltronistas afirman que por instrucciones del funcionario y de Los Pinos se decidió echar abajo -posponer, dicen ellos- el tema de las evaluaciones a los maestros.
SEGÚN lo que se decía en la SEP, Chuayffet en persona tomó en sus manos la redacción de las leyes secundarias y la respectiva negociación tanto con los partidos como con el magisterio y, se suponía, todo estaba planchado. Ya se sabe que no fue así.
POR ESO, ahora que los maestros de la CNTE tienen del pescuezo al DF y los legisladores resultaron correteados y humillados, más de uno se pregunta ¿por qué Chuayffet no da la cara?
No menos grave es la decisión del gobierno de la ciudad de actuar lo menos posible. Nadie puede estar en desacuerdo con el derecho que tiene todo ciudadano a manifestarse y estar en desacuerdo con una medida ni con el deber de la autoridad de impedir a toda costa un derramamiento de sangre pese a que se observó a algunos personajes del contingente que se dirigía al aeropuerto con bombas molotov en las manos.
Pero, ¿y el resto de los ciudadanos que no podemos transitar, perdemos nuestro vuelo, nos rompen las ventanas de nuestros comercios y restoranes y, sobre todo, los que deseamos una mejor educación para los niños y jóvenes de nuestro país? ¿Dónde está nuestro derecho?
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