miércoles, 9 de febrero de 2011

¿CORRUPCIÓN O INCOMPETENCIA?








San Jerónimo, Polanco, el Parque Hundido, la ya famosa Torre Dahnos. En múltiples colonias de lo que antaño se llamó "la ciudad de los palacios", los atropellos de las autoridades alteran el uso del suelo y auguran falta de agua, apagones y embotellamientos sin fin. Por la falta de banquetas o, en su defecto, la estrechez o rompimiento de estas, no es raro ver una silla de ruedas en la mitad de una calle esquivando coches que circulan a toda velocidad.
Hace unos días, en su columna del diario Reforma, María Amparo Casar señaló que en la Ciudad de México hay grandes obras y desarrollos inmobiliarios que se construyen al margen de la ley. Benefician a unos cuantos con cargo al bienestar de una colectividad . . .el deterioro urbano viene de pequeñas acciones ilegales que de manera imperceptible pero sistemática se van acumulando hasta que de pronto una colonia queda irreconocible, después una delegación y al final toda la ciudad. La forma de evitar esto es a través de la previsión y planeación urbanas.
La planeación urbana, el trazo de las calles y lo que conllevan han existido siempre. Yo recuerdo ordenamientos y planeación urbana en nuestra ciudad desde los años setenta cuando, por el trabajo de mi marido fui partícipe de sesudas reuniones con inteligentes arquitectos, ingenieros, urbanistas de buena parte del orbe. Después, durante mi trabajo en SEDUE hoy desmembrada en varias secretarías entre ellas SEDESOL, seguí interesada en este asunto. Las sabias opiniones de muchos no se han seguido y los resultados los padecemos a diario.
Si confiamos en los censos, nos enteramos que la población de la Ciudad de los Palacios no ha crecido pero hoy, cada vez que me dirijo a Morelos veo unas montañas con menos árboles y cada vez más edificadas. Allí habrá que llevar agua, luz y drenaje mientras el centro que aún no se ha rescatado se pauperiza o se convierte en museo. También han surgido ciudades satélite como Santa Fé o Interlomas donde hasta los transeuntes son distintos, tienen distinto sabor y por lo menos a mi no me gustan. Me da la impresión que estoy en otro país.
Yo vuelvo a insistir en mi colonia: Tizapán. Supuestamente una colonia para viviendas unifamiliares, la oficinas proliferan y no es raro que los coches estacionados en ambas aceras de sus estrechas calles nos impidan entrar a nuestras casas.
Incluyo fotos del atropello de la calle de Aldama que, como se observa, sólo tiene una banqueta de 45 cms de un lado con postes de luz incrustados y albergará 45 departamentos en 6 pisos. La construcción se ha clausurado en varias ocasiones pero pronto desaparecen las notificaciones.
¿Corrupción o incompetencia? ¿De a como es el cañonazo?, o ¿se ha calculado bien lo que significan 45 viviendas más en una cuadra en agua, luz, basura y tráfico, entre otros?
Nos esperan departamentos más a una cuadra de la calle de Frontera frente a una secundaria. Pero la tenemos perdida. Los vecinos de Polanco y las Lomas seguramente tienen más influencia que los Tizapeños.

1 comentario:

albert dijo...

Tere: El pb con Maria Amparo es - aun teniendo razon - actua en funcion de intereses personales como muchos de estos 'activistas'que solo aparecen para DENUNCIAR cuando su milpita se ve afectada pero no aportan nada constructivo no pro-positivo. Como digo: SI TE OPONES, QUE PROPONES?

AAA