jueves, 11 de marzo de 2021

GRACIAS MARTIN

 Mil gracias.

Me has hecho recordar a dos personas muy queridas con tu blog: mi tía Sofía Blasco y su hijo Jaime (Muñoz de Baena).  


“Escribo como terapia, para estar en paz con el mundo exterior y conmigo misma. Escribo para conservar mi identidad, para seguir siendo quien soy, Sofía Blasco Paniagua, española, republicana, antifascista y católica. Escribo para dejar este testimonio de vida a mi hijo...” *

La tía Sofia era hermana de mi abuela Aurora y resultaba todo un acontecimiento tenerla en casa pues, además de ser simpatiquísima, contaba mil historias interesantes y divertidas y tenía un volumen impresionante.  Tanto así, que en cuanto yo subía un poco -o un mucho- de peso (frecuente en mi), mi padre usaba la referencia de la tía para que me cuidara pues esta, al subir un brazo, de la barbilla a la silla le colgaba un jamon de epopeya.

    "Acuérdate de tu tia Sofía," me amonestaba papote, por aquello de que no fuera yo a acabar con el "estigma de los Blasco". (Desgraciadamente lo sufro.)

En  casa había un libro sobre la guerra civil escrito por Sofía pero, la verdad, no tengo idea de donde quedo o si alguno de mis hermanos lo tiene . . . He de preguntarles y pedirle a los primos Guillermo y Javier que me lo presten para sacarle una copia.

La verdad es que no tengo ni idea de cuando murió la tía pero  seguramente fue durante nuestra larga estancia (6 años) en Washington donde mi padre trabajo en el ahora odiado Fondo Monetario Internacional.

Por lo que hace a Jaime, vivió una larga vida y nos lleno de alegria siempre que teníamos la suerte de verlo. Yo solia invitarlo siempre que habia reuniones familiares y en otras ocasiones, el me invitaba a a comer temprano en algún restoran  simpatico del rumbo y no paraba de reirme de sus ocurrencias o interesarme con sus aventuras.

Algo que nunca olvidaré es mi primera "cita cultural" con mi entonces novio -luego marido- a quien quise cutivar e insistí en llevarlo a la opera en Bellas Artes. Le iba a ser fácil la tortura pues se trataba del Barbero de Sevilla y se lo puse mas fácil aún, dejándole sólo en un acto la tortura para después irnos a Sanborns a cenar algo.

Jamás pensé que allí estarían Jaime y Amparo con sus inseparables amigos Javier de Oteyza y su mujer. 

Al presentarlo a la concurrencia, Jaime no tardó en soltar su perorata:

"¡Hombre!, que gusto que estés saliendo con esta chica!" . . . . " la familia bien. . . todos dedicados a la prostitución, pero a ella la mandaron a Tapachula a un convento y parece que fue estupendo."

...y asi siguió algunos minutos más hasta que logramos escapar y Chucho no salía de su asombro, es más, creo que nunca salió de él, pero aprendió a reirse de las locuras del tio Jaime y acabó estimándolo.

Ahora bien, no se a quien le dejo la trompeta con la que a todos nos engatuso diciendo que nos la iba a dejar en su testamento.


* Martin Casillas  blog 27 de febrero 2021


lunes, 12 de agosto de 2019

LA FRONTERA


LA FRONTERA

A principios del sexenio de Miguel de la Madrid, tuve el placer de trabajar con nuestro gran amigo, Marcelo Javelly, entonces titular de la Secretaría de Desarrollo Urbano y Ecología (SEDUE), en su equipo de relaciones exteriores.

Javelly me estaba haciendo un favor inmenso pues a mí, que en aquel tiempo además (o, sobre todo) era esposa del Secretario de Hacienda y nadie se atrevía a ofrecerme un trabajo ni de barrendero. Valiente, Javelly pensó que me estaba dando una labor sin importancia y me dedicaría a sacar boletos de avión, hoteles y concertar entrevistas con funcionarios de la SRE o del exterior.

No contaba con mi astucia, diría no sé que cómico de antaño. 

Entre otras cosas, a más de pasarme las horas en Relaciones Exteriores, viajé a diversos países, sobre todo a Estados Unidos,  y asistí  una reunión del GRULA (Grupo Latinoamericano) en Perú. Creo, en fin, que pude contribuir decorosamente a las labores de la SEDUE durante aquellos años.

En esas estaba, cuando hubo que echar a andar un tratado entre el vecino país del norte y México sobre las aguas del río Colorado en virtud de que nos estaba perjudicando la salinidad del mismo a nuestras aguas. Esto significaba que nuestro vecino debía hacer una obra X con lo cual se concertó una reunión en la frontera (debo decir que no recuerdo en qué lugar fue pero creo que en Laredo).

Amén de que fue una reunión muy interesante y que los vecinos del norte tenían muy bien programada su intervención y acabamos todos de acuerdo, para mí, lo más interesante fue conocer "la frontera" y darme cuenta de que estaba entrando en otro país.

Además de México, conozco muy bien Estados Unidos, no en balde he vivido allí unos 8 años, pero nunca había visitado esta zona extraña y bicolor: ni es Estados Unidos ni es México; es una hermandad cercana que con sólo cruzar "el charco", se va a comer con los cuates, platican de las mismas cosas y, ¡maravilloso! si de un lado hay un incendio te mandan a los bomberos del otro y si hay una emergencia médica llegan las ambulancias con los médicos necesarios.

SOMOS HERMANOS, quiéralo o no el Trump o el terrorista que viaja kilómetros para acribillarlos.

¡VIVA LA FRONTERA!

miércoles, 3 de octubre de 2018

domingo, 1 de julio de 2018

SI YO FUERA PRESIDENTE. . .

. . . PARA empezar, sería terrible.

Lo que ha de solucionar (o empezar a pensar en solucionar) quien quiera que sea el seleccionado por el pueblo para ser su mandatario, es un cúmulo de problemas tan amplio y abrumador que, si tiene el estómago para ello, ha de tomarlo con calma.

Para empezar, sugiero que se tome un buen tequila -o mezcal- y se duerma una siesta; se olvide de la fiesta que están organizándole sus colaboradores actuales o futuros y, al despertar, empiece a apuntar qué es lo primero que debe hacer. 

Ya lo habrá hecho en campaña, pero ahora es la realidad.

Le deben preocupar u ocupar mil cosas internas y externas y con ello se acabó la fiesta.

¿Cómo empezar?, pues si el yo fuera el (la) elegido(a) ya está seleccionado el gabinete y principales colaboradores que se ocuparán de las áreas puntales de la administración pública y en México el Congreso no decide si el presidente tiene o no derecho de hacerlo. . . mala cosa, pues los seleccionados podrían ser personas inconvenientes para el país.

¿Serán personas con antecedentes penales? ¿Habrán huido de la justicia en algún momento? ¿Se les conocen riquezas inexplicables? ¿Habrán incumplido con el fisco?

La cosa aún empieza pero más vale que se tome todo en serio. 

El país está en serios problemas económicos, de relaciones exteriores, comerciales, de pobreza, injusticia, e inseguridad.

Hay que ir rápido y con tiento y yo no quisiera ser presidente.




miércoles, 13 de junio de 2018

UN 6 DE JUNIO

Hoy por la mañana, al ver la televisión estadounidense me doy cuenta de que 

en hace 50 años que mataron a Robert Kennedy.



Además, hace 70 años el mundo se enteró del desembarco de las tropas de Estados Unidos en Normandía. 




Y ese mismo día, al leer el periódico y enterarse del acontecimiento, mi abuelo Enrique Diez-Canedo, que me llevaba a Bellas Artes, me iba a buscar a la escuela y me enseñó los muchos libros que tenía con fotografías de las glorias del mundo, murió de un infarto.








jueves, 23 de noviembre de 2017

LOS CHICOS DE YALE

En México, los chicos que hace más de 50 años estudiaron en la Universidad de Yale, se reúnen cotidianamente ya sea entre sí o con sus esposas. 
Por nuestra parte, también las esposas (o ex esposas) -Sonia, Licha y la que escribe- nos reunimos a reírnos, comer o lo que sea porque aquella amistad ha seguido y se ha enriquecido con los años.  
Todo nos ha pasado: todos aquellos chicos han sido muy exitosos en su vida profesional. Uno de ellos -Miguel Mancera- fue Director del Banco de México, Jesús Silva-Herzog, que nos abandonó en marzo, fue Secretario de Hacienda, de Turismo y Embajador en España y Estados Unidos y Sergio Ghiggliaza, además de Director del CEMLA, -institución creada por mi padre-  sigue jugando al tenis y es lo más simpático del mundo, además de cascarrabias.
Otro a quien extraño y veíamos menos era Javier García Urtiaga, siempre viajero y, a diferencia de los arriba indicados, dedicado a la iniciativa privada. Javier murió el mismo día que mi madre, dos partidas muy dolorosas.
Hago este relato de los mexicanos porque lo que más nos entusiasma a los chicos de Yale y a sus esposas es la llegada más o menos frecuente de nuestro queridísimo Andrés Bianchi, que a más de ser Director del Banco Central de Chile sería embajador de su país en Estados Unidos y  afortunadamente casado con la mujer más guapa y simpática del mundo y sus alrededores que nos hace reír todavía más.
Nuestros recuerdos abarcan mil cosas. 
Entre otras, que el cubano Pepe Chao tenía su departamento a la temperatura de La Habana en el más frío invierno y, si le invitabas a comer, tenías que prestarle una toalla porque él siempre se bañaba antes de comer. Por otra parte, que Carlos Bermúdez Limón -compañero mío en la Escuela de Economía de la UNAM -y desgraciadamente no tengo foto- tuviera a bien ponerle Catsup a mi último empeño culinario como recién casada.








miércoles, 22 de noviembre de 2017

ESTADOS UNIDOS Y RUSIA

Por ahí de los años 80 -obviamente del siglo pasado- mi entonces marido y yo fuimos invitados a cenar en casa de muy buenos amigos, Zopy y Kos (Jacques) Polack. Mi padre y Polack habían sido compañeros en el Fondo Monetario Internacional, esa institución que todos parecen odiar, y su amistad fue grande y pasó a los hijos. 
Aquella noche, donde por cierto me encontré con un compañero de la secundaria -Bardel Tirana si es que se escribe así- a Zopy -pues así le decían aun cuando debe haberse llamado de otra manera- se le ocurrió presentarnos a un sujeto que pensó nos interesaría. 
No me acuerdo de su nombre pero lo interesante del personaje era que su oficio era hacerse pasar por ruso -su físico no lo desmentía- e ir a las universidades de Estados Unidos con acento ruso y un discurso pro soviético, para ver quienes se interesaban por su país y en qué sentido se interesaban. 
Con ello pretendía -y lograba- adoctrinarlos y darse cuenta de su inclinación. 
Obviamente era de la CIA pero, para nosotros, lo más curioso es que ya no era la época del Macarthismo. No obstante seguían con la Guerra Fría y la historia con Rusia, y aparentemente el personaje había captado a bastantes posibles afiliados. 
Así transcurrió la noche, platicamos del asunto, nos presentó a su esposa china y nos contó que habían adoptado a un niño hawaiano cuya fisionomía casaba con el matrimonio. (Hasta en eso había pensado.)
Pasó el tiempo y, de vuelta en México, mis padres nos contaron que un buen día se había aparecido por ahí un amigo nuestro, o una persona que dijo ser amigo nuestro, con lo cual lo hicieron pasar. Lo invitaron a una copa o algo y pasó un buen rato con ellos hablando de nosotros y especialmente de Chucho. (Jesús Silva-Herzog, entonces mi marido.) Cómo era, qué le gustaba, qué había estudiado, qué hacía, qué países visitaba y así sucesivamente.
Nosotros no dábamos con la persona hasta que contó a mis padres que nos había conocido en casa de los Polack.

Qué miedo, ¿verdad? Hoy volvemos a la historia con Rusia y aquellos hoy con un KGB a la cabeza están más duchos que nunca. ¿Y qué con un presidente de estadounidense que obviamente tiene negocios con él?