martes, 24 de septiembre de 2013

¿EN QUÉ FECHA ESTAMOS?

Hace unos días el diario Reforma publicó una foto que parecía del recuerdo: Cuauhtemoc Cárdenas, Ifigenia Navarrete y Porfirio Muñoz Ledo sonreían al final de su marcha en contra de la iniciativa de reforma energética. 
Aunque nos digan cómo van a sacar adelante a Pemex la duda persiste y eso de que el petróleo es nuestro, debo decir que no conozco a nadie -salvo el sindicato- que se haya beneficiado de él.
Pregunta: ¿De dónde vamos a sacar los recursos para que Pemex produzca lo que se cree que puede producir? Sabemos que un 60% de sus ingresos pasan directamente al fisco y si se propone que deje de hacerlo y la inversión privada es el diablo de los veneros sería bueno que los jóvenes secretarios se pongan a pensar en serio porque ni para el sindicato va a alcanzar.

Ifigenia fue mi maestra muy querida de teoría fiscal en la entonces Escuela Nacional de Economía y, en aquellos años, hablábamos de que México necesitaba ampliar su base fiscal ya que resultaba lastimoso que sólo el 11% de los económicamente activos pagaran impuestos. 50 años después, el país se queja de lo mismo y la reforma fiscal propuesta no plantea ni remotamente un crecimiento de esa base cautiva del 11%. 
Desde luego una tasa de crecimiento del 3% anual -que este año ni siquiera alcanzaremos- no es como para escribir a casa llenos de júbilo.

Las lluvias se ciernen sobre todo el territorio nacional y, con ellas, la pérdida de vidas, desastres en poblados e infraestructura se agudiza. Un destacado comentarista achaca gran parte de los desastres al ahí se va y a la corrupción que padece el país desde hace muchos años ya. Seguramente tiene razón pero hoy, que un nuevo presidente ha lanzado una avalancha de reformas prometedoras, duele que muchos se achiquen y eviten el enfrentamiento. 
No, no se trata de que se deje de protestar por injusticias pero también hay que protestar porque jóvenes supuestamente brillantes no ataquen con fuerza y razones sólidas a las sinrazones. Al respecto llama la atención el Jefe de Gobierno de la ciudad capital pero, en fin, no hay que pedirle peras al olmo.

P.D. Mi buena amiga Sonia llega de Acapulco después de una travesía en coche que le pareció fantástica. El CAPUFE, me dice, ha hecho una labor espléndida y en 4 días ha logrado la proeza de facilitar la salida de los damnificados del puerto.
 

2 comentarios:

Marcela S Coquet dijo...

ya porfavor con los impuestos¡¡¡ , ya nada mas nos falta el de la respiración, si quitaran algunos y bajaran los otros, simplificaran su rollos, tal vez habría mas gente interesada en regularizar su situación fiscal. Yo ya estoy aterrada, mi hija tiene 13 años, en su cuenta solo hay traspasos de las cuentas de sus papas, no hay una gran cantidad, pero sabiendo la procedencia y que ya están pagados los impuestos de ese dinero le cobran a ella también y tienes que ir al banco a solicitar reembolso si es que te lo regresan. No se les hace un abuso????

Marcela S Coquet dijo...

ya porfavor con los impuestos¡¡¡ , ya nada mas nos falta el de la respiración, si quitaran algunos y bajaran los otros, simplificaran su rollos, tal vez habría mas gente interesada en regularizar su situación fiscal. Yo ya estoy aterrada, mi hija tiene 13 años, en su cuenta solo hay traspasos de las cuentas de sus papas, no hay una gran cantidad, pero sabiendo la procedencia y que ya están pagados los impuestos de ese dinero le cobran a ella también y tienes que ir al banco a solicitar reembolso si es que te lo regresan. No se les hace un abuso????