lunes, 3 de junio de 2013

TAXISTA

Regreso de Nueva York en un taxi cuyo conductor me pregunta, naturalmente, que de donde soy. Ya le había dicho que volaba por Aeroméxico pero ante la pregunta le comento que era mexicana y, a la vez, le pregunto de dónde viene él. "De Tíbet", me contesto. "¿Sabe usted algo de mi país?" Le indico que por supuesto y que sobre todo conocemos Tíbet por los problemas del Dalai Lama.
Por ejemplo, el Presidente de México lo piensa diez veces antes de recibir a este personaje porque China se pasa a molestar. Y el taxista tibetano me contesta "Me parece tan absurdo que China, entre los países más grandes del mundo, con la mayor población y un ejército enorme, le preocupe lo que diga o no diga un pobre monje de un pequeño país al norte de China."


 

1 comentario:

joan zinser dijo...

Me estuve toda la madrugada del otro dia viendo Kundun por lo tanto despues de dos horas teinta me siento experta en Tibet. Que bueno que ya veniste. El maravilloso Calderon hizo un magnifico comentario sobre el Presidente de China