martes, 24 de enero de 2017

SÓLO GUERRA CON MÉXICO

El odio jarocho del Presidente Trump hacia México requiere un análisis profundo que seguramente se hace -o al menos eso espero- por todos los miembros del Estado mexicano, el congreso -si es que piensa en otras cosas que no sea subirse el sueldo o comprar mejores coches-, las cámaras de industriales, comercio y del trabajo. La participación de la sociedad civil, los partidos políticos, las universidades y demás organizaciones se requiere de inmediato y urgentemente.

De dónde viene ese odio que nos preocupa o debe preocupar a todos.

Me parece recordar que en algún momento se le canceló su Miss Universo en Cancún y leo también que en 2011 no se le permitió realizar un proyecto turístico en Cozumel que había llamado "Punta Arrecifes Resort", por ser área protegida. (A la sazón, enfada más que el pasado gobernador de Quintana Roo, Roberto Borge se haya apropiado de dichos terrenos para beneficio propio y de sus familiares y amigos. De que la corrupción de al menos 6 ex gobernadores -todos en libertad- no parece caber duda.) 

En la Marcha de las Mujeres del pasado sábado 21 de enero que fue difundida ampliamente por los medios de todo el mundo, Michael Moore, entre muchos otros oradores, pedía que este movimiento liberal no se dejara caer; que nos organicemos en todas las áreas de nuestro interés: el medio ambiente, la salud, los derechos laborales y humanos, privados y públicos. 

Hace unas horas, Trump por su medio favorito, el twitter, anunció que mañana, o sea en vísperas de la llegada de nuestro presidente y su equipo y del Primer Ministro Trudeau de Canadá (a quien le ha dicho que él no tiene por qué preocuparse) -Videgaray ya está allí- empieza la construcción de su tan cacareado muro. Pese a la importancia de la reunión ¿debemos estar para que nos insulten?

En primer término, no nos amedrentemos por Trump, unámonos a otros países que tienen nuestros mismos intereses.