miércoles, 4 de febrero de 2009

DESPACIO QUE VOY DEPRISA

Como lo prometió -o lo hizo su equipo- Obama iba a empezar su mandato corriendo. Raudo y veloz, el presidente estadounidense nombró a su gabinete escogiendo entre las mentes más privilegiadas del vecino país del norte. Geithner, Daschle y Killefer meten en problemas a Obama y su enorme popularidad baja.
¡Qué envidia! ¿Se imaginan que en nuestro pobre país el presidente olvidara a los cuates y los elegidos para el gabinetazo no lograran ingresar a él por no haber pagado a tiempo sus impuestos o haber aceptado el uso de un coche con chofer -o los impuestos inherentes al regalito?
El paquete de estímulo a la economía se presenta casi de inmediato también con miras a lograr un apoyo bipartidista -ya sabemos que allí es bi y no multi. Aquí ya nos parecemos más y Obama se enfrenta a las necedades de su propio partido y las de los republicanos.
Obama reconoce errores.
Más envidia.

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